Un superdepredador alado.



El animal alado más grande que ha existido no es la avestruz, ni el casuario, ni la Australiana Dromornis Stirtoni con 3 metros de alto. Fué el Gigantoraptor. Un superdepredador que vivió hace 80 millones de años y supo imponer su tamaño, su reino de poder sobre las demás criaturas que habitaban entonces.



Cierto es que durante el Cretácico vivieron depredadores temibles como el Tyranosaurus o el Spinosaurus, pero hablamos de una época de millones de años. Así por ejemplo, el Tyranosaurus no coincidió con el Spinosaurus.

En fin, volvamos al Gigantoraptor. Este animal era rápido y ágil, con garras fuertes y grandes, capaz de desgarrar la piel de cualquier criatura de un solo zarpazo, todo ello acompañado con una altura descomunal. Medía más de 5 metros de alto y un peso de más de 2 toneladas. Un superpredador veloz que acechaba a sus presas y con rápidas carreras las alcanzaba y devoraba.
Aunque el Gigantoraptor es considerado por la malloría como un depredador (por sus garras, velocidad y agilidad...) algunos piensan que pudo ser herbívoro u omnívoro.