El calamar colosal.

El calamar gigante y el calamar colosal han estado en el inconsciente colectivo desde los orígenes de la humanidad. Miedos ancestrales de seres que habitaban en las oscuras profundidades oceánicas.

Estos animales dieron lugar a leyenda e historias sobre monstruos como la del famoso kraken.

El más grande de los dos fue el calamar colosal. Se estima que contando con los tentáculos pudo alcanzar nada menos que 28 metros de largo. Un animal así nunca se ha visto, ni filmado, ni grabado... en cambio se ha encontrado tentáculos en el estómago de un cachalote con un tamaño que sugiere los 28 metros de largo.
El calamar gigante o colosal no son superpreadores, pero por poco. Los únicos depredadores que les pueden atacar cuando han alcanzado el tamaño de un adulto es el cachalote. Por supuesto el calamar no da su vida fácilmente. Cuando es atacado por el cachalote se produce un violento combate en que peligra la vida del mismo depredador.

Cuando el cachalote muerde al calamar colosal, es atrapado por tentáculos grueso y fuertes con ventosas que se adhieren a la piel del animal impidiendo libertad de movimiento. El propósito del calamar colosal, es impedir que el cachalote suba a respirar. Entonces el cachalote tiene que decidir entre subir y perder a su presa, o intentar quedarse y arriesgarse a morir por falta de aire. Esta lucha sucede a unos 2.000 metros de profundidad, por tanto, el cachalote debe prever el tiempo que le queda hasta subir a la superficie a coger aire.

En fin, por todo esto, por las leyendas de los marineros, por las características físicas, y porque si no estuvieran los cachalotes, serían un superpredador de tiempos actuales... por eso, lo considero un SUPERDEPREDADOR.