FOCA LEOPARDO.

No todas las focas son esos animaletes bonitos con ojos de no haber roto nunca un plato, la que vemos hoy es totalmente lo contrario. Es una foca agresiva, una foca terrible y una superdepredadora insaciable en las frías aguas que rodean la Antártida: La Foca Leopardo o Leopardo Marino.

La foca Leopardo puede llegar a pesar 600 kg y medir más de 4 metros de largo. La verdad es que a un ejemplar grande se le podría confundir con un Basilosaurus, si estos aun existieran. Su cuerpo es alargado e hidrodinámicamente perfecto.



Come todo aquello que es capaz de zamparse, desde peces, pingüinos (su presa favorita), hasta otras focas e incluso tiburones no tan pequeños.




Tiene una cabeza en forma de cono, musculosas mandíbulas con una de las dentaduras más adaptadas y preparadas que nunca han existido.